
Minneapolis, MN.
La administración de las Escuelas Públicas de Minneapolis (MPS) presentó tres propuestas para transformar el distrito, todas con posibles cierres de escuelas. Los planes generaron críticas de candidatos a la junta escolar, del sindicato de educadores y de organizaciones que representan a familias, quienes cuestionan tanto el alcance de los cambios como el proceso de consulta comunitaria.
Las propuestas fueron presentadas a la junta escolar el martes por la noche.
Según las declaraciones de los grupos críticos, los planes contemplarían cerrar alrededor de 15 o 16 escuelas —cerca del 27% de las escuelas del distrito, según Minnesota Families for Public Schools— y podrían implicar despidos de personal y cambios para miles de estudiantes a partir del año escolar 2027-2028.
La Minneapolis Federation of Educators, Local 59, rechazó los planes tal como fueron presentados. En su declaración, el sindicato sostuvo que las tres opciones recuerdan al anterior diseño integral del distrito, conocido como Comprehensive District Design (CDD), y que todas incluyen cierres de escuelas de vecindario con una larga historia en sus comunidades.
El sindicato afirmó que toma en serio la situación financiera de MPS y que tiene un interés directo en la estabilidad del distrito. Sin embargo, considera que los cierres no constituyen una solución integral. A su juicio, la transformación debe atender las finanzas y el futuro educativo del distrito de manera más amplia, en lugar de recurrir a medidas que describió como temporales.
También hubo críticas de candidatos que buscan integrar la junta escolar. Becca Dryden, candidata por el Distrito 5; Christin Crabtree, candidata para el escaño general; y Shannon Gibney, candidata por el Distrito 3, cuestionaron aspectos del proceso, entre ellos el tiempo disponible para que las familias revisen las propuestas y la necesidad de contar con información clara sobre sus posibles efectos y ahorros.
Por su parte, Amanda Otero, integrante de Minnesota Families for Public Schools y codirectora ejecutiva de TakeAction Minnesota, afirmó que las familias tendrían aproximadamente cinco semanas para estudiar las tres opciones y aportar comentarios antes de que la junta escolar vote en noviembre. Otero criticó que, según su organización, las familias no han recibido información directa y suficiente sobre los posibles cierres.
La representante sostuvo que las escuelas deberían concentrarse en aumentar la matrícula y fortalecer el sistema para todos los estudiantes, en lugar de cerrar planteles. También afirmó que los cierres no necesariamente generan ahorros y pueden perjudicar a estudiantes, familias y comunidades, además de profundizar desigualdades raciales. Esas afirmaciones forman parte de la postura de la organización y no constituyen, por sí mismas, una evaluación independiente de las propuestas de MPS.
En su declaración, Otero agregó que las familias necesitan estabilidad y comunidades escolares sólidas, especialmente después de las recientes operaciones migratorias en la región. Pidió que las decisiones se tomen con una participación significativa de las familias y con una visión de largo plazo para la educación pública de Minneapolis.
Las declaraciones reflejan una oposición compartida a los cierres propuestos, aunque provienen de grupos con distintas responsabilidades y perspectivas: candidatos a la junta escolar, representantes sindicales y organizaciones comunitarias. La junta recibió las tres opciones y el proceso de revisión y participación pública continúa.
La presentación de los planes no significa que los cierres hayan sido aprobados.














