
MINNEAPOLIS, MN
En un desarrollo importante para la salud pública local, Hennepin Healthcare enfrenta crecientes desafíos financieros que ya están impactando su estabilidad de liderazgo y generando preocupación sobre su futuro.
La reciente renuncia del Dr. J. Kevin Croston como co-administrador ocurre en un momento crítico para el sistema, que opera el hospital de red de seguridad más grande del estado en Minneapolis. Su salida pone en evidencia problemas estructurales y financieros más profundos que se han venido acumulando en el último año.
En el centro de la crisis se encuentra un déficit creciente impulsado, en parte, por el aumento en la atención no compensada. Como proveedor de red de seguridad, Hennepin Healthcare atiende a una gran cantidad de pacientes de bajos ingresos y sin seguro médico, lo que genera costos que no siempre son reembolsados.
Este desequilibrio ha ejercido una presión constante sobre el presupuesto del sistema.
Para enfrentar esta situación, la administración ha propuesto medidas agresivas de reducción de costos, incluyendo recortes de personal, ajustes en servicios y un plan para reducir hasta 200 millones de dólares en gastos hacia finales de 2026. Algunas de estas acciones ya han comenzado, como la reducción de capacidad hospitalaria y la eliminación de aproximadamente 100 puestos de trabajo.
Al mismo tiempo, funcionarios del condado buscan soluciones de financiamiento a largo plazo, incluyendo la posible expansión de un impuesto local sobre las ventas para generar ingresos estables. Sin una fuente adicional de financiamiento, se advierte que podrían implementarse medidas más drásticas.
Las tensiones en la gobernanza también han complicado el panorama, con desacuerdos entre la administración y el liderazgo del condado sobre la toma de decisiones y la dirección estratégica.
Este artículo ha sido elaborado como parte de una recopilación de noticias recientes sobre el tema.












