
MINNEAPOLIS — Tres menores, todos de apenas 13 años, resultaron heridos en dos tiroteos ocurridos durante la noche del lunes y la madrugada del martes en Minneapolis y St. Paul. Los incidentes, aunque separados y sin conexión confirmada hasta el momento, vuelven a poner la atención sobre la violencia armada que afecta a menores de edad en las ciudades gemelas.
El primer caso ocurrió en Minneapolis poco después de las 10 de la noche del lunes. La policía respondió a una alerta de disparos registrada cerca de la cuadra 1000 de James Avenue North. Los agentes encontraron evidencia de que se habían efectuado disparos en la zona.
Pocos minutos después, un niño de 13 años llegó al área de la cuadra 700 de Van White Memorial Boulevard con una herida de bala. La lesión no parecía poner en peligro su vida y los agentes le proporcionaron asistencia médica antes de que fuera trasladado a Hennepin Healthcare para recibir tratamiento.
Por ahora, los investigadores no han establecido con precisión dónde ocurrió el tiroteo que hirió al menor. El equipo de investigación de agresiones con armas de fuego del Departamento de Policía de Minneapolis está tratando de determinar qué ocurrió y quién disparó.
Horas después, otro incidente ocurrió en St. Paul.
Poco después de las 2 de la madrugada del martes, oficiales acudieron a la cuadra 300 de Aurora Avenue tras recibir un reporte de una persona baleada. Al llegar, encontraron a un niño de 13 años y a una niña de la misma edad con heridas de bala en las piernas.
La investigación preliminar determinó que el tiroteo ocurrió cerca de la intersección de Sherburne Avenue y Marion Street. Ambos menores presentaban lesiones que no ponían en peligro sus vidas y se esperaba que se recuperaran.
Hasta las últimas actualizaciones, no se habían anunciado arrestos en ninguno de los dos casos. Tampoco se había determinado públicamente si los menores conocían a los responsables, si los incidentes estaban relacionados con otros delitos o cuál pudo haber sido el motivo.
La proximidad temporal de los casos hizo que las autoridades y medios locales destacaran que tres niños de la misma edad resultaron baleados durante una sola noche en las Ciudades Gemelas, aunque no existe información que indique que los dos tiroteos estén conectados.
Para los investigadores, uno de los principales desafíos será reconstruir qué ocurrió antes de cada tiroteo y obtener información de posibles testigos. En Minneapolis, además, todavía se intenta establecer el lugar exacto donde el menor fue baleado.
Los dos departamentos de policía continúan sus respectivas investigaciones y solicitan información que pueda ayudar a identificar a los responsables.
Los casos también plantean nuevamente interrogantes sobre la exposición de niños y adolescentes a la violencia armada en Minneapolis y St. Paul. En esta ocasión, las tres víctimas sobrevivieron a sus heridas, pero los incidentes representan otro episodio de violencia con armas de fuego que involucra directamente a menores de edad.
Las investigaciones permanecen activas y no se han anunciado arrestos en ninguno de los dos tiroteos

















