
MINNEAPOLIS, MN.
Las familias y organizaciones comunitarias que durante semanas se opusieron al posible cierre de escuelas públicas en Minneapolis celebraron la decisión de la Junta Escolar de detener los cierres previstos para el ciclo escolar 2027-2028. La resolución, aprobada el martes 13 de octubre, representa un cambio importante en un proceso que había generado preocupación entre padres, estudiantes, educadores y residentes de distintos vecindarios.
La Junta Escolar aprobó la resolución con seis votos a favor y tres en contra, después de que la superintendente de las Escuelas Públicas de Minneapolis (MPS), Lisa Sayles-Adams, anunciara que ya no recomendaría cerrar escuelas durante el próximo año escolar. La propuesta original contemplaba cerrar o consolidar hasta 16 edificios escolares como parte de un proceso de transformación del distrito.
La decisión fue recibida favorablemente por Minnesota Families for Public Schools y TakeAction Minnesota, organizaciones que han acompañado a familias que exigían alternativas a los cierres.
Amanda Otero, integrante de Minnesota Families for Public Schools y codirectora ejecutiva de TakeAction Minnesota, señaló que la resolución responde a una petición sostenida de las familias desde que el distrito presentó sus propuestas de transformación el 15 de septiembre.
Para estas organizaciones, el debate no se limita a mantener abierto un edificio escolar. También representa una oportunidad para desarrollar una estrategia que ayude al distrito a recuperar estabilidad, fortalecer la matrícula y ofrecer una educación de calidad sin debilitar los vínculos que las escuelas mantienen con sus comunidades.
Las familias han advertido que el cierre de numerosos planteles podría afectar la confianza en el sistema público y llevar a más padres a considerar otras opciones educativas. En su lugar, piden un plan que incluya objetivos concretos para atraer y retener estudiantes, además de medidas que atiendan las necesidades de comunidades históricamente desatendidas.
Los educadores piden participar en la planificación
El sindicato Minneapolis Federation of Educators (MFE), Local 59, también celebró la decisión y agradeció a sus miembros, las familias y los residentes que participaron en reuniones públicas y expresaron sus preocupaciones.
La organización, que representa a aproximadamente 4,500 educadores que trabajan diariamente con los estudiantes, considera que su experiencia debe formar parte de las próximas decisiones del distrito.
Durante negociaciones recientes, el sindicato había propuesto establecer un grupo de trabajo conjunto entre MFE, la administración de MPS y la Junta Escolar para desarrollar e implementar estrategias destinadas a captar y retener familias.
Catina Taylor, presidenta del capítulo de personal de apoyo educativo de MFE Local 59, reiteró la disposición del sindicato para colaborar con las autoridades y contribuir a aumentar la matrícula.
Por su parte, Marcia Howard, presidenta del capítulo docente, expresó su expectativa de que el distrito aproveche esta oportunidad para desarrollar una estrategia de crecimiento, en lugar de concentrarse principalmente en recortar gastos.
El sindicato también pidió que las próximas conversaciones incluyan un diálogo abierto desde el principio y una participación amplia de las personas afectadas por las decisiones.
El desafío financiero continúa. Aunque la resolución detiene los cierres previstos para 2027-2028, no elimina los problemas financieros y operativos que enfrenta el distrito.
MPS administra 59 edificios escolares y atiende aproximadamente a 29,000 estudiantes. La disminución de la matrícula, el aumento de los costos laborales y la existencia de edificios con espacios sin utilizar han impulsado la búsqueda de cambios en la organización de las escuelas.
Las autoridades deberán ahora explorar alternativas que permitan responder a esas dificultades sin recurrir a los cierres contemplados inicialmente.
Para las familias y los educadores, el siguiente paso será convertir la decisión en un proceso de planificación que incluya a la comunidad y establezca medidas concretas para fortalecer las escuelas públicas.
La resolución marca una pausa en una propuesta que provocó una fuerte reacción pública, pero también abre una nueva etapa de trabajo. Las organizaciones que celebraron el resultado aseguran estar listas para colaborar con el distrito, con la expectativa de que las futuras decisiones se construyan mediante la participación comunitaria y una visión de largo plazo para la educación pública de Minneapolis.















