
MINNEAPOLIS, MN.-
Los aficionados japoneses de fútbol se volvieron virales una vez más en la Copa del Mundial, a raíz de las imágenes en las que aparecieron limpiando los estadios tras los partidos, lo que dio pie a una lluvia de críticas por no aplicar los mismos estándares de comportamiento en casa.
Incluso la cuenta oficial de la FIFA compartió en la red social X un vídeo en el que aplaudía esta acción. “Respeto”, indicó, antes de añadir una bandera del país asiático, en una publicación de la semana pasada, tras el empate de Japón ante Países Bajos en el estadio de Dallas (EE. UU.).
La misma imagen se vio este domingo en el estadio de Monterrey (México), con motivo del partido frente a Túnez, en el que Japón ganó 0-4. Antes del encuentro deportivo, las autoridades locales propusieron al resto de aficionados “unirse” a la cultura del respeto y el compromiso por la que se conoce a la afición japonesa, y llegaron a repartirse bolsas de basura. Los usuarios de las redes sociales reaccionaron a los fans de los ‘samuráis azules’ recogiendo basura con numerosos comentarios en los que les pedían que tuvieran la misma disposición a ser responsables en el círculo familiar.
Una parodia de un cartel sobre normas de comportamiento en el transporte público, que tiene más de dos millones de visualizaciones, comparaba a los japoneses limpiando el estadio con una escena donde una mujer lava los platos mientras uno de esos hombres está en el sofá. “Empieza con el respeto en casa”, añade.
En la parte inferior, la ilustración hace referencia a los datos que muestran que la contribución de los hombres japoneses a las tareas domésticas se encuentra entre las más bajas a nivel mundial y aboga por compartir el trabajo de cuidados no remunerado en el hogar.
Según una encuesta efectuada por el Gobierno Metropolitano de Tokio en 2025, las mujeres japonesas dedican un promedio de 7 horas y 48 minutos al día a las tareas domésticas y cuidados de los hijos, mientras que los hombres dedican 3 horas y 29 minutos. Esta diferencia de más de 4 horas al día indica que la brecha se está reduciendo, puesto que es menor que hace dos años.




















