
MINNEAPOLIS, MN
Un hombre de 46 años, identificado como Christopher A. Bravo Marin, fue acusado en un tribunal federal de Minnesota de conspirar para lavar al menos $750,000 en ganancias provenientes del tráfico de drogas, presuntamente para el Cártel de Jalisco Nueva Generación (CJNG).
Un gran jurado federal del Distrito de Minnesota presentó la acusación el 20 de agosto. Bravo Marin fue arrestado el lunes 24 de agosto por agentes especiales de Homeland Security Investigations (HSI) y compareció por primera vez ante un juez magistrado federal en Minneapolis el martes 25 de agosto.
De acuerdo con la acusación, Bravo Marin habría utilizado su empleo en una empresa de transferencia de dinero con operaciones en Minnesota para facilitar el movimiento de fondos vinculados con una célula de distribución de drogas del CJNG que operaba en Minnesota. Los fiscales sostienen que las actividades ocurrieron aproximadamente entre febrero de 2023 y febrero de 2026.
La investigación federal sostiene que el acusado conocía los procedimientos de cumplimiento de la empresa y habría utilizado ese conocimiento para evitar los controles establecidos para detectar operaciones sospechosas.
Entre las prácticas que los investigadores atribuyen a Bravo Marin se encuentra la división de transferencias en cantidades inferiores a $1,000, un nivel que, según los documentos del caso, permitía evitar determinados requisitos de identificación de los clientes. Los fiscales también alegan que utilizó nombres falsos y posteriormente falsificó firmas en comprobantes de las transacciones.
Según la acusación, después de realizar las transferencias, Bravo Marin enviaba fotografías de los comprobantes a sus presuntos cómplices, quienes podían utilizar esos documentos para recoger el dinero en México. Los fiscales sostienen además que habría recibido entre $40 y $50 por cada transferencia que procesaba como parte del supuesto esquema.
Las autoridades estiman que el monto total involucrado fue de al menos $750,000. El caso forma parte de una investigación más amplia de una Fuerza de Tarea de Seguridad Nacional, en la que participan distintas agencias federales para investigar actividades relacionadas con organizaciones criminales transnacionales.
El fiscal federal de Minnesota, Daniel N. Rosen, señaló que este tipo de investigaciones buscan interrumpir las estructuras financieras que permiten a las organizaciones dedicadas al narcotráfico trasladar sus ganancias fuera de Estados Unidos.
Bravo Marin enfrenta un cargo de conspiración para participar en lavado de dinero, delito que contempla una pena máxima de hasta 20 años de prisión si fuera declarado culpable. Cualquier sentencia dependerá de las decisiones posteriores del tribunal y de las pautas federales de sentencia.
La acusación representa solamente las alegaciones del gobierno. Bravo Marin se presume inocente mientras el caso continúa en los tribunales, y será el proceso judicial el que determine finalmente su responsabilidad.
El caso también pone atención sobre el papel que pueden desempeñar las operaciones de transferencia de dinero en investigaciones contra redes de narcotráfico y sobre los esfuerzos de las autoridades para detectar y bloquear el movimiento de ganancias ilícitas entre Minnesota y México.





















