
MINNEAPOLIS, MN.
Los Minnesota Timberwolves vivieron una noche para el olvido en San Antonio tras caer de manera contundente 133-95 frente a los San Antonio Spurs, resultado que empató la serie 1-1 en las semifinales de la Conferencia Oeste.
Desde el arranque del partido, los Spurs impusieron su ritmo y dominaron en ambos lados de la cancha. Minnesota nunca logró encontrar estabilidad ofensiva y sufrió especialmente en defensa, permitiendo canastas rápidas, transiciones constantes y una alta efectividad de los locales.
La figura del encuentro fue Victor Wembanyama, quien terminó con 19 puntos y 15 rebotes, controlando la pintura y marcando diferencia defensivamente. También destacaron Stephon Castle con 21 puntos y De’Aaron Fox con 16 unidades, liderando un ataque balanceado donde siete jugadores de San Antonio anotaron en doble dígito.
Por Minnesota, Anthony Edwards regresó a la acción luego de su lesión en la rodilla, aunque con minutos limitados, terminando con 12 puntos. Julius Randle, Jaden McDaniels y Terrence Shannon Jr. también aportaron 12 puntos cada uno, pero el equipo jamás logró reaccionar.
Uno de los aspectos más preocupantes fue el bajo rendimiento ofensivo en la primera mitad, donde los Timberwolves anotaron apenas 35 puntos y mostraron poca efectividad desde la línea de tres puntos.
La derrota terminó siendo una de las más duras para Minnesota en postemporada y deja muchas dudas de cara al próximo encuentro. Ahora, los Timberwolves regresan a casa con la presión de responder frente a su afición y recuperar el control de una serie que se ha vuelto mucho más intensa.
















