
SAINT PAUL, MN
Miles de personas se movilizaron este sábado en Saint Paul, Minnesota como parte de la tercera jornada nacional de protestas del movimiento “No Kings” (No Reyes), considerada ya la mayor movilización en Estados Unidos contra el presidente Donald Trump, sus políticas migratorias, y su manejo del conflicto con Irán.
La concentración principal en el estado tuvo lugar en el Capitolio estatal donde organizadores convocaron a una amplia coalición de grupos civiles, sindicatos y organizaciones defensoras de derechos humanos. A nivel nacional, el movimiento proyectaba más de 3,300 manifestaciones en los 50 estados, superando las ediciones anteriores tanto en número de eventos como en participación.
Minnesota ha adquirido un papel clave dentro de estas protestas tras los hechos ocurridos en enero, cuando operativos del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) y la Patrulla Fronteriza resultaron en la muerte de dos ciudadanos estadounidenses en el estado. Este episodio ha sido citado por los organizadores como un ejemplo de los “abusos” que denuncian en las políticas migratorias actuales.
Durante la jornada, manifestantes expresaron su rechazo a lo que califican como un giro “autoritario” del gobierno federal, así como a las redadas migratorias y detenciones que, según activistas, han afectado a comunidades trabajadoras e inmigrantes.
El evento en Minneapolis también atrajo la atención nacional con la participación de figuras destacadas como el senador Bernie Sanders, la actriz y activista Jane Fonda, y líderes sindicales como Liz Schuler, presidenta de la AFL-CIO.
Los discursos se centraron en la defensa de los derechos civiles, la protección de los inmigrantes y la oposición a la política exterior del gobierno, particularmente la intervención militar en Irán, que este sábado cumplió un mes.
La coalición organizadora, integrada por cerca de 400 organizaciones —incluyendo grupos como Amnesty International y American Civil Liberties Union—, afirmó que el objetivo es construir una respuesta sostenida frente a lo que consideran excesos del gobierno federal.
“Los estadounidenses están hartos del caos constante y están listos para unirse en solidaridad”, indicaron en un comunicado previo a la jornada.
Las protestas se desarrollan en un momento en que la desaprobación del presidente Trump alcanza niveles elevados. Según una encuesta reciente, cerca del 59 % de los estadounidenses desaprueba su gestión, reflejando un clima político cada vez más polarizado.
En Minnesota, la participación masiva en “No Kings” refuerza el papel del estado como un punto clave de movilización social y política, especialmente en temas migratorios y de derechos civiles que impactan directamente a comunidades diversas, incluyendo la población latina.














