
MINNEAPOLIS, MN.-
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aprovechó este lunes su viaje a Memphis (Tennessee) para visitar Graceland, la icónica mansión de Elvis Presley, de quien se declaró un gran admirador.

“¿Quién no ama a Elvis? ¡Todo el mundo ama a Elvis!”, expresó Trump ante la prensa que lo acompañaba durante el recorrido por la residencia del “Rey del rock and roll”.
El mandatario republicano se confesó seguidor del músico y destacó que “nunca perdió su voz”, a pesar de haber llevado una vida que calificó de “difícil”.
Trump lamentó no haber conocido a Elvis, fallecido en 1977 a los 42 años, pero aseguró que “ama” su música.
“Nunca me canso de escucharla, la oigo mucho”, añadió el presidente, quien confesó que su canción favorita es Hurt.
Es habitual que en los mítines de Trump suenen canciones del músico, como “Suspicious Minds”, “I Want You, I Need You, I Love You” o “Dixie”.
En la mansión se exhibe la Medalla de la Libertad, la máxima condecoración civil de Estados Unidos, que Trump concedió a Elvis a título póstumo en 2018, durante su primer mandato.
La casa donde vivió Elvis Presley desde los 22 años hasta su muerte funciona hoy como museo y es considerada una de las residencias privadas más visitadas del país, solo por detrás de la Casa Blanca.
Graceland, conocida por su estética kitsch y extravagante, fue el centro de la vida personal y profesional del músico, escenario de alocadas fiestas con sus amigos y también el lugar donde grabó parte de su música, por ejemplo en la famosa Jungle Room, una habitación decorada con motivos selváticos.
En esa sala, Trump firmó una réplica de una de las guitarras de Elvis con un rotulador dorado.
“Es la persona más famosa del planeta. A ver, ¿quién más podría ser más famoso que Elvis? Nadie que yo recuerde”, dijo sobre Elvis, cuyos restos están enterradas en el jardín de la mansión.
Trump viajó a Memphis para supervisar los esfuerzos del Gobierno federal destinados a incrementar la seguridad en la ciudad.
La visita a Graceland coincide con las negociaciones con Irán para poner fin a la guerra iniciada por Estados Unidos e Israel el pasado 28 de febrero, así como con el caos en varios aeropuertos por la falta de personal en los controles de seguridad, a raíz de la escasez de financiación del Departamento de Seguridad Nacional.














