
MINNEAPOLIS, MN
Las recientes actividades de control migratorio en distintas zonas del área metropolitana han generado preocupación, incertidumbre y miedo entre muchas familias inmigrantes en Minnesota.
Ante este panorama, organizaciones comunitarias y defensores de derechos civiles coinciden en un mensaje central: la información, la preparación y el apoyo mutuo son herramientas clave para reducir riesgos y proteger a los seres queridos.
Todas las personas que viven en Estados Unidos, sin importar su estatus migratorio, tienen derechos básicos. Entre ellos está el derecho a guardar silencio y a no responder preguntas sobre su origen o situación migratoria sin la presencia de un abogado. En el hogar, nadie está obligado a abrir la puerta a agentes de inmigración si no presentan una orden judicial firmada por un juez. Muchas veces, los documentos que muestran los agentes no cumplen con este requisito legal.
En espacios públicos o lugares de trabajo, las personas pueden preguntar de manera calmada si están siendo detenidas o si son libres de retirarse. Si no existe una detención formal, se puede abandonar el lugar sin responder preguntas adicionales. Mantener la calma y evitar confrontaciones es una recomendación constante de líderes comunitarios, ya que las situaciones tensas pueden escalar rápidamente.
La preparación previa es fundamental. Las familias pueden elaborar un plan de emergencia que incluya a una persona de confianza como contacto principal y defina quién cuidará a los menores en caso de que un padre, madre o tutor sea detenido. También se recomienda guardar copias de documentos importantes —como identificaciones, actas de nacimiento y documentos migratorios— en un lugar seguro y accesible. Memorizar números telefónicos clave es otro paso importante, ya que durante una detención el acceso al celular puede ser limitado o inexistente.
Si un familiar es detenido, actuar con rapidez puede marcar la diferencia. Es importante reunir información básica como el nombre completo de la persona, su fecha de nacimiento y su país de origen, y buscar asesoría legal confiable lo antes posible. Organizaciones legales y comunitarias advierten no firmar ningún documento sin consultar con un abogado, ya que algunas firmas pueden significar la renuncia a derechos importantes.
Finalmente, líderes locales recuerdan que el miedo no debe aislar a la comunidad. Compartir información verificada, participar en talleres de “Conozca sus derechos” y apoyarse entre vecinos fortalece la capacidad colectiva para enfrentar momentos difíciles. En Minnesota existen redes comunitarias dispuestas a informar, orientar y acompañar a las familias con dignidad y respeto.













