
Minneapolis-St. Paul
Este Martes, se marcó uno de los días más intensos de aplicación de leyes migratorias federales que Minnesota ha visto en años, con un despliegue masivo de agentes de inmigración repartidos por las Ciudades Gemelas y los suburbios circundantes, lo que resultó en arrestos generalizados y una profunda ansiedad en las comunidades inmigrantes.
Desde temprano esta mañana y durante todo el día, cientos, posiblemente miles, de agentes federales del Departamento de Seguridad Nacional, incluyendo el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), llevaron a cabo acciones coordinadas de cumplimiento de la ley en Minneapolis, St. Paul y ciudades cercanas. Los residentes reportaron haber visto agentes en complejos de apartamentos, casas particulares, lugares de trabajo y en la vía pública, mientras se realizaban arrestos en varios vecindarios.
Funcionarios federales han descrito este esfuerzo como el mayor operativo migratorio jamás realizado en el estado. Si bien aún no se ha publicado un recuento oficial de arrestos, las autoridades han indicado que hasta un millar de personas podrían haber sido detenidas durante esta fase del operativo, que se intensificó drásticamente.
Para aumentar la visibilidad y la gravedad de la operación, la secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, estuvo presente hoy en las Ciudades Gemelas, acompañando a los agentes durante al menos una operación policial. Las autoridades federales publicaron imágenes de los arrestos, lo que indica un esfuerzo deliberado por destacar públicamente la magnitud y la intención de la represión.
Las autoridades afirman que entre los arrestados se encuentran personas acusadas de delitos graves, así como sospechosos de violaciones migratorias y fraude. Sin embargo, defensores y funcionarios locales señalan que no se ha hecho pública información detallada sobre los detenidos, incluyendo nombres, cargos y ubicaciones, lo que ha dejado a las familias sin respuestas.
A diferencia de las medidas de control más específicas del pasado, las acciones de hoy fueron amplias y muy visibles. En varios barrios, se informó que los agentes realizaron visitas puerta a puerta, mientras que otros realizaron detenciones cerca de negocios y edificios residenciales. También participaron unidades de investigación, centrándose en denuncias relacionadas con fraude, infracciones laborales y contrabando, según declaraciones federales.
El amplio alcance de la operación creó confusión entre los residentes, muchos de los cuales no estaban seguros de si las acciones de cumplimiento se limitarían a individuos específicos o abarcarían comunidades enteras.
Al mediodía, el impacto en la vida cotidiana era evidente. Los líderes comunitarios informaron que muchos residentes evitaban ir al trabajo, la escuela o las citas médicas por miedo a ser detenidos. En barrios con gran población somalí-estadounidense y latina, las calles y los negocios se volvieron notablemente más tranquilos a medida que se difundía la noticia de los arrestos.
Los grupos de defensa de los inmigrantes describieron el ambiente como de miedo e incertidumbre, con familias preocupadas por sus seres queridos que no regresaron a casa o no pudieron ser contactados. Las líneas telefónicas directas y las organizaciones de asistencia legal reportaron un aumento repentino de llamadas a lo largo del día.
Los funcionarios de Minnesota y los líderes municipales reaccionaron enérgicamente, criticando la operación por ser disruptiva y perjudicial para la confianza de la comunidad. Algunos la calificaron de motivada políticamente, mientras que otros advirtieron que una aplicación tan a gran escala socava la seguridad pública al desalentar la cooperación con las autoridades locales.
En algunas zonas de Minneapolis y St. Paul surgieron protestas y manifestaciones espontáneas, donde los activistas condenaron los arrestos y exigieron transparencia y moderación. Los organizadores destacaron el costo humano del operativo, especialmente para los niños y las familias de estatus migratorio mixto.
Las autoridades federales no han anunciado la duración del operativo, pero indicaron que se espera que la actividad policial se mantenga intensa en los próximos días. Las organizaciones comunitarias instan a los residentes a conocer sus derechos y a buscar asistencia legal si se ven afectados.
Al caer la noche sobre las Ciudades Gemelas, el alcance total de las acciones de hoy seguía siendo incierto. Lo que sí quedó claro, sin embargo, fue que el 6 de enero dejó una huella imborrable, definida por una amplia presencia federal, arrestos generalizados y un profundo sentimiento de miedo y agitación en las comunidades inmigrantes de Minnesota.













