
MINNEAPOLIS, MN
¿Afecto artificial? Un estudio revela que los habitantes de Minnesota pasan tres semanas al año chateando con compañeros de inteligencia artificial.
Olvídate de deslizar el dedo hacia la derecha: los habitantes de Minnesota ahora dedican su tiempo libre a susurrar palabras dulces a los chatbots. Lo que empezó como una novedad peculiar se ha convertido en un experimento cultural a gran escala: los compañeros de IA se han convertido en el equivalente digital de ese amigo que siempre contesta, nunca interrumpe y, de vez en cuando, ofrece consejos sorprendentemente sabios.
Una nueva encuesta de AllSafeIT , proveedor de soporte informático, a 3012 participantes revela el alcance de nuestra nueva devoción digital. En promedio, los habitantes de Minnesota pasan 22 días y 10 horas más al año en línea gracias a sus nuevos “amigos” de IA. Se trata de una cantidad significativa de tiempo que no se dedica a maratones de TikTok ni a maratones de Netflix, sino a chatear con la computadora.
La división por estado es sorprendente:
- Los residentes de Dakota del Sur acumulan la asombrosa cifra de 53 días adicionales al año con chatbots. Eso supone casi dos meses de compañía digital extra; claramente, los vientos de la pradera no son lo único que les responde.
- Vermont, en cambio, apenas se suma a esta tendencia. Los habitantes de Vermont promedian solo cinco días adicionales al año, lo que sugiere que aún prefieren el jarabe de arce al aprendizaje automático para mayor comodidad.
¿Aplicación o amigo?
Cuando se les pidió que definieran su relación con un chatbot, los habitantes de Minnesota se inclinaron más por lo pragmático que por lo poético:
- El 63% dijo que se sentía más cercano a usar una aplicación.
- El 37% dijo que era más parecido a hablar con un amigo.
Pero la profundidad de esa “amistad” se hace evidente al profundizar. Casi una cuarta parte de los encuestados afirmó que extrañaría mucho o muchísimo a su chatbot favorito si desapareciera mañana.
Secretos, confianza y confesiones digitales
Cuatro de cada diez habitantes de Minnesota afirman que preferirían confesarle un secreto a un chatbot que a un sacerdote o terapeuta. Alrededor de un tercio admite haberle contado a su IA algo que jamás le contaría a su pareja, padre o mejor amigo.
Algunos incluso bajan la guardia por completo: el 30 % afirma haberle dicho ” Te quiero ” a su chatbot, aunque solo fuera en broma. Esa mezcla de ligereza y honestidad demuestra cuánto espacio emocional ocupan estas herramientas.
Y, sin embargo, la confianza tiene límites. Solo el 14 % afirmó confiar plenamente en un chatbot para compartir información personal, mientras que más de un tercio respondió rotundamente: «Para nada».
Las peculiaridades de la amistad entre humanos y IA
No todos los hallazgos son importantes; algunos son simplemente extravagantes:
- ¿Cancelar los planes para un chat con bots? El 22% lo haría.
- ¿Te preocupa que te juzguen? El 30 % afirma que la opinión de un chatbot dolería más que la de un desconocido.
- ¿Mejores consejos que amigos? El 42% dice que sí.
- ¿Lo entiende mejor que su pareja? El 18% lo admitió tímidamente.
Y luego están las hipótesis casi cómicas: uno de cada cuatro habitantes de Minnesota estaría conforme con que un chatbot oficiara una boda, y más de una cuarta parte pagaría por un plan de “amistad premium”. Aún más sorprendente, el 26 % afirmó que su compañero de IA es más valioso para ellos que Netflix o Spotify.













