
MINNEAPOLIS, MN
El sueño de campeonato de las Minnesota Lynx terminó de manera dolorosa tras caer en las semifinales de la WNBA frente a las Phoenix Mercury. La derrota 86–81 en el cuarto partido de la serie selló la eliminación por 3–1 y puso fin a una temporada que, pese a su amargo desenlace, dejó clara la fortaleza y competitividad del equipo.
La serie se complicó desde el tercer encuentro, cuando la entrenadora Cheryl Reeve fue expulsada por sus fuertes reclamos contra el arbitraje y posteriormente suspendida para el Juego 4. A la baja de la estratega se sumó la ausencia de la estrella Napheesa Collier, quien sufrió una lesión en el tobillo. Sin su líder en la cancha ni en la banca, las Lynx quedaron debilitadas justo en el momento más decisivo del año.
Aun así, el equipo luchó con garra. En el Juego 4, la escolta Kayla McBride firmó una actuación memorable con 31 puntos, incluidos seis triples, que parecían encaminar a Minnesota hacia la victoria. Las Lynx llegaron a tener una ventaja de 13 unidades al iniciar el último cuarto, pero Phoenix respondió con un demoledor parcial de 31–13 en los últimos diez minutos para concretar la remontada y avanzar a las Finales.
Temporada brillante
Más allá del desenlace, la campaña 2025 fue extraordinaria para Minnesota. Con marca de 34–10, las Lynx terminaron con el mejor récord de la liga y aseguraron la siembra número uno en los playoffs. Su juego colectivo, la profundidad de la plantilla y el liderazgo de Collier fueron las claves del éxito.
Collier, de hecho, tuvo una temporada histórica: promedió 22.9 puntos, 7.3 rebotes y 3.2 asistencias, y se convirtió en la primera jugadora en registrar un 50% en tiros de campo, 40% en triples y 90% en libres mientras superaba los 20 puntos por partido. Aunque fue finalista para el premio a Jugadora Más Valiosa, el galardón terminó en manos de A’ja Wilson, quien hizo historia al conquistar su cuarto MVP.
En la primera ronda de playoffs, Minnesota eliminó cómodamente a las Golden State Valkyries en dos partidos. Sin embargo, la intensidad de Phoenix y las circunstancias adversas en semifinales frenaron una campaña que había comenzado con tintes de campeonato.
Lo que viene
La eliminación deja lecciones claras: la importancia de mantener la salud de sus figuras y de controlar los momentos de máxima presión. Con Collier recuperada y Reeve de vuelta en el banquillo, las Lynx miran al 2026 con optimismo.
El sabor amargo del final no opaca la realidad: Minnesota sigue siendo una potencia de la WNBA y llegará a la próxima temporada con hambre renovada y la convicción de volver a pelear por el título.
















