
MINNEAPOLIS, MN
Los Minnesota Vikings aprovecharon el escenario y la fecha especial para firmar una sólida victoria 23-10 sobre los Detroit Lions en el U.S. Bank Stadium, en un partido navideño marcado por el dominio defensivo y el control total del ritmo de juego.
Desde el primer cuarto, Minnesota dejó claro su plan: presión constante, disciplina y aprovechar cada error del rival. La defensa de los Vikings fue la gran protagonista de la tarde, forzando múltiples pérdidas de balón y desarticulando a una ofensiva de Detroit que nunca logró establecerse. Las intercepciones y capturas en momentos clave mantuvieron a los Lions contra las cuerdas durante todo el encuentro.
En el lado ofensivo, los Vikings hicieron lo necesario para capitalizar las oportunidades, moviendo las cadenas con paciencia y convirtiendo errores rivales en puntos. Sin necesidad de grandes fuegos artificiales, Minnesota jugó un partido inteligente, efectivo y contundente, cerrando el duelo con autoridad ante su afición.
El triunfo no solo reforzó la posición de los Vikings en la recta final de la temporada, sino que también representó un duro golpe para Detroit, que salió de Minneapolis sin respuestas y sin margen de error.
Como complemento a la jornada, el partido contó con un show de medio tiempo muy comentado, encabezado por Snoop Dogg, que aportó un toque festivo y de entretenimiento a una tarde ya especial por el fútbol. Sin robar protagonismo al juego, el espectáculo sumó ambiente y energía a una Navidad redonda en Minneapolis.
Al final, los Vikings entregaron exactamente lo que su afición esperaba: una victoria clara, un rival dominado y un estadio celebrando en una de las fechas más especiales del calendario de la NFL.
















