
Minneapolis, Mn.
Los Minnesota Vikings no lograron mantener el impulso en casa y terminaron cayendo este domingo 27-19 frente a los Baltimore Ravens, en un encuentro que dejó más frustraciones que respuestas para el equipo local.
El juego comenzó con buenas sensaciones para los Vikings, que se fueron al descanso con ventaja de 10-9 gracias a una ofensiva equilibrada y algunos destellos del mariscal novato J.J. McCarthy. Sin embargo, en la segunda mitad todo cambió. Baltimore ajustó su defensa y forzó errores clave que inclinaron el marcador a su favor.
McCarthy tuvo una tarde complicada, lanzando dos intercepciones y mostrando dificultades para mover el balón bajo presión. Aunque logró conectar varios pases importantes, la ofensiva nunca encontró el ritmo necesario para sostener drives largos ni aprovechar las oportunidades en zona roja.
Los Ravens, por su parte, mostraron solidez y paciencia. Su mariscal logró mantener el control del partido, mientras que el ataque terrestre castigó a la defensa de Minnesota en momentos decisivos. En el último cuarto, Baltimore cerró el encuentro con una serie ofensiva contundente que selló la diferencia final.
Con esta derrota, los Vikings caen a un récord de 4-5 en la temporada, perdiendo terreno en la lucha por los puestos de comodín en la Conferencia Nacional. El equipo tendrá que reagruparse rápidamente y corregir los errores que han costado puntos valiosos en las últimas semanas.
El próximo desafío será crucial: Minnesota buscará reencontrarse con la victoria y recuperar la confianza antes de que la segunda mitad del calendario complique aún más sus aspiraciones de playoffs.
















