
SAINT PAUL, MN
La “Guía del 2025 de la American Heart Association para la reanimación cardiopulmonar (RCP) y la atención cardiovascular de emergencia (ACE)” publicada en la revista insignia de la Asociación, Circulation, representa la primera revisión completa de las pautas de reanimación desde 2020.
Entre las actualizaciones se incluyen recomendaciones ampliadas para el tratamiento del atragantamiento y la sospecha de sobredosis de opiáceos, además de otras intervenciones que salvan vidas.
Cada año, alrededor de 350,000 personas en EE. UU. sufren un paro cardíaco extrahospitalario (cuando el corazón deja de latir de repente) que provoca la muerte en el 90% de los casos, según las estadísticas de la Asociación.[1] La guía del 2025 para la RCP ofrece una revisión exhaustiva de los últimos avances científicos, que se traducen en recomendaciones claras que salvan vidas y permiten a las personas actuar cuando cada segundo cuenta.
Los paros cardíacos extra-hospitalarios causados por emergencias respiratorias o asfixia ocurren en más del 9% de los adultos y el 39% de los niños en los Estados Unidos.[2] En las nuevas pautas sobre el atragantamiento, se recomienda alternar cinco golpes en la espalda seguidos de cinco compresiones abdominales para niños y adultos conscientes hasta que se expulse el objeto extraño o la persona deje de responder. En la guía anterior, no se incluían pautas sobre el atragantamiento en adultos; y, en las pautas anteriores para niños, se hacía referencia únicamente a las compresiones abdominales. En el caso de los bebés, los reanimadores deben alternar cinco golpes en la espalda y cinco compresiones torácicas con el talón de una mano hasta que se expulse el objeto extraño o hasta que el bebé deje de responder. Las compresiones abdominales no se recomiendan para los bebés debido al riesgo de lesión.
En la guía, también se proporcionan recomendaciones actualizadas para el tratamiento de personas con sospecha de sobredosis de opiáceos, que es la causa del 80% de todas las muertes por sobredosis de drogas en todo el mundo.[3] Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), el consumo de opiáceos puede provocar la muerte porque afectan la parte del cerebro que regula la respiración. Los signos de una sobredosis de opiáceos incluyen los siguientes:
- Respiración lenta, superficial o ausente
- Sonidos de atragantamiento o gorgoteo
- Somnolencia o pérdida de la conciencia
- Pupilas pequeñas y contraídas
- Coloración azul o gris de la piel, labios o lechos ungueales
Por primera vez, en la guía, se proporcionan instrucciones de acceso público sobre cuándo administrar naloxona, un medicamento que se utiliza para revertir o reducir los efectos de los opioides.
“La guía del 2025 para la RCP de la American Heart Association representa un criterio científico de referencia. Refleja un análisis riguroso de la evidencia más actualizada que guía cómo se proporciona reanimación a los pacientes críticos”, comentó Ashish Panchal, MD, PhD, presidente voluntario del Comité Científico de Atención Cardiovascular de Emergencia de la American Heart Association, médico y profesor de emergentología en la Universidad Estatal de Ohio. “A medida que la ciencia continúa evolucionando, es importante que sigamos revisando nuevas investigaciones vinculadas específicamente con las cuestiones científicas consideradas de mayor importancia clínica que afectan la forma en que ofrecemos atención vital”.
Junto con la American Academy of Pediatrics (Academia Estadounidense de Pediatría), la Asociación desarrolló las guías pediátricas y neonatales que ayudan a proteger las vidas más jóvenes y vulnerables.
Estos capítulos fueron dirigidos conjuntamente por expertos voluntarios de ambas organizaciones, y los grupos de redacción estaban compuestos por un número equilibrado de miembros de cada una de ellas, lo que dio como resultado un conjunto unificado de recomendaciones que reflejan la experiencia, la dedicación y la visión compartidas de ambas.
Además de los cambios importantes en las recomendaciones sobre atragantamiento en bebés, en las directrices respecto a neonatos, se proporcionan pautas adicionales para el tratamiento de los recién nacidos. Para la mayoría de los recién nacidos a término y prematuros que no necesitan reanimación inmediata, se ha demostrado que retrasar el pinzamiento del cordón umbilical durante al menos 60 segundos (en lugar de los 30 segundos recomendados anteriormente) mejora su salud sanguínea y sus niveles de hierro.
“Estamos orgullosos de que esta guía se publique conjuntamente en la revista Circulation de la American Heart Association y en la revista Pediatrics de la American Academy of Pediatrics. Esta acción subraya nuestro compromiso conjunto para avanzar en la reanimación pediátrica y neonatal”, dijo Javier Lasa, MD, FAHA, FAAP, voluntario de la American Heart Association y de la American Academy of Pediatrics, copresidente del grupo de redacción del 2025 sobre soporte vital avanzado pediátrico y profesor asociado en cuidados intensivos y cardiología en Children’s Health en Dallas.
En las actualizaciones adicionales, se proporcionan sugerencias para aumentar la intervención de los reanimadores no profesionales en una emergencia cardíaca, ya que se señala que solo aproximadamente el 41% de los adultos que sufren un paro cardíaco fuera del hospital reciben RCP antes de que lleguen los servicios de emergencias médicas.[4] La RCP temprana podría duplicar o triplicar las probabilidades de supervivencia de una persona. Entre las nuevas recomendaciones se incluyen las siguientes:
Consolidar la cadena de supervivencia en una sola cadena, lo que destaca la importancia de realizar compresiones y respiraciones, especialmente en niños y bebés. Anteriormente, existían cadenas de supervivencia separadas para adultos, bebés y niños que sufrían una emergencia cardíaca, y para casos de paro cardíaco intrahospitalario y extrahospitalario.
Adaptarse a las nuevas pruebas científicas en las que se sugiere que a los niños de 12 años o más se les puede enseñar a realizar una RCP y una desfibrilación eficaces.
Mejorar aún más la respuesta de los reanimadores no profesionales ante paros cardíacos extrahospitalarios mediante la recomendación del uso de campañas de concientización y educación en los medios de comunicación, el aumento de los entrenamientos a cargo instructores y la ampliación de los entrenamientos comunitarios.
La American Heart Association actualiza y publica periódicamente la guía para la RCP, tal y como lo ha hecho desde que publicó la primera en 1966.
La Asociación también desempeña un doble papel único en la reanimación: lidera los esfuerzos mundiales en materia de concientización pública, educación y cambio de políticas, al tiempo que actúa como autoridad científica que elabora las guías oficiales para la RCP y la atención cardiovascular de emergencia que utilizan otros proveedores de entrenamiento de RCP y primeros auxilios en los Estados Unidos y en más de 90 países de todo el mundo. Durante más de cinco décadas, la Asociación ha entrenado a millones de personas cada año en RCP, primeros auxilios y atención cardiovascular avanzada a través de sus programas y campañas de concientización. Como miembro fundador del comité internacional que elabora las directrices de reanimación para salvar vidas, la Asociación se asegura de que las recomendaciones sobre RCP reflejen las investigaciones más avanzadas a cargo de expertos de todo el mundo.
“Sabemos que una RCP de alta calidad salva vidas y necesitamos un apoyo específico para garantizar que todas las personas que necesitan una RCP de alta calidad la reciban”, comentó Panchal. “El primer paso es que cada uno aprenda a realizarla. Animamos a todos a que tomen una clase de RCP con el fin de aprender las habilidades y técnicas necesarias para proporcionar atención vital en caso de emergencia. Todos podemos contribuir en la cadena de supervivencia”.
La American Heart Association y la American Academy of Pediatrics están publicando nuevos materiales de entrenamiento de RCP y ACE en los que se reflejan las recomendaciones de las últimas guías simultáneamente con su publicación. De este modo, se acelera la adopción de los últimos avances científicos para que quienes realicen los entrenamientos puedan empezar a utilizar de inmediato los recursos más actuales y respaldados por la ciencia. La guía actualizada y los materiales de entrenamiento de RCP se traducirán y transcrearán a muchos otros idiomas.
La American Heart Association apoya el desarrollo y la publicación de guías de práctica clínica sin respaldo comercial. Los miembros de la Asociación, que son expertos en ciencia de la reanimación, dedican voluntariamente su tiempo a la redacción y revisión de los documentos.














