
Por El Minnesota de Hoy
Saint Paul, Minnesota — Pocas veces una obra logra estremecer desde el primer instante. En cuanto el telón del Ordway mostró el icónico símbolo de Jesus Christ Superstar en tamaño monumental, quedó claro que el público estaba por presenciar algo especial. Aunque la mayoría conocía la historia —una pieza que marcó a generaciones desde su estreno en los años 70— esta nueva producción se siente como un renacer vibrante de un clásico inmortal.
Creada originalmente por Tim Rice (letras) y Andrew Lloyd Webber (música), y llevada a escena por primera vez en Broadway bajo la dirección de Tom O’Horgan en 1971, Jesus Christ Superstar se ha convertido en una de las óperas rock más influyentes de la historia moderna. Versiones memorables han recorrido el mundo, incluyendo la icónica interpretación de Camilo Sesto y, más recientemente, los montajes en México protagonizados por Benny Ibarra, Leo de Lozanne y Erik Rubín.
Sin embargo, lo que hoy se presenta en el Ordway no es una simple reposición. Es la ópera rock regresando a su esencia: juvenil, audaz y profundamente cautivadora. La música en vivo, ejecutada con precisión estremecedora, envuelve desde el primer minuto. Los músicos forman parte del diseño escénico, y el director musical dirige cada transición con una energía que contagia a la sala.
La audiencia fue advertida incluso antes del inicio por Christopher Harrington, director del Ordway, de que esta temporada llegaba con un nuevo set de luces y un sistema de sonido de última generación. La advertencia no tardó en comprobarse: visual y sonoramente, el espectáculo es impecable.
El montaje actual llega desde el prestigioso Regent’s Park Open Air Theatre de Londres, dirigido por Timothy Sheader y coreografiado por Drew McOnie, una producción ganadora del Premio Olivier 2017 a Mejor Revival de Musical. Esta versión rinde homenaje al histórico álbum conceptual de 1971 mientras construye un lenguaje teatral moderno, fresco e inspirador.
El elenco —Jack Hopewell (Jesús), Elvie Ellis (Judas), Faith Jones (María Magdalena), Ethan Hardy Benson (Pilato) e Isaac Ryckeghem (Caifás)— ofrece interpretaciones intensas que humanizan la historia y profundizan en los dilemas de poder, fe y traición. Los números clásicos como “Heaven on Their Minds,” “Everything’s Alright,” “I Don’t Know How to Love Him,” “Gethsemane” y “Superstar” resuenan con fuerza renovada, despertando ovaciones continuas.
Con una ejecución artística impecable, Jesus Christ Superstar en el Ordway confirma por qué este título sigue siendo una obra fundamental del teatro musical. Es un espectáculo imperdible para amantes del teatro, de la música y de las historias que conmueven.
La temporada continúa en Saint Paul hasta el 28 de diciembre.
















