MINNEAPOLIS, MN
El colombiano James Rodríguez ha levantado la mano en Minnesota United FC. Tras semanas de adaptación y algunos contratiempos físicos, el mediocampista aseguró en entrevista que se siente listo para asumir un rol protagónico, incluso como titular, en un momento clave para el equipo.
Rodríguez fue claro: su estado físico ha mejorado notablemente y ya se considera preparado para competir desde el arranque. Aunque reconoció molestias recientes en el pie —agravadas por el césped artificial—, dejó un mensaje contundente: está “al 100%” y confía en llegar “al 120%” para el próximo compromiso.
Su regreso al campo, aunque breve, dejó sensaciones positivas. En un partido cuesta arriba, el colombiano intentó imponer su calidad en pocos minutos, manteniendo su enfoque habitual: aportar incluso en los momentos más difíciles.
La reciente derrota ante Vancouver Whitecaps FC dejó huella en el vestuario. James no esquivó la autocrítica, pero evitó buscar culpables. Su mensaje fue directo: menos palabras y más trabajo.
Para el exjugador del Real Madrid CF, este tipo de caídas deben tocar el orgullo del grupo y convertirse en combustible competitivo. Con un partido en casa por delante, ve una oportunidad inmediata para cambiar la narrativa y recuperar confianza.
En su análisis de la liga, Rodríguez destacó el carácter físico de la Major League Soccer, donde —según él— se corre más de lo que se juega. Sin embargo, lejos de quejarse, asumió el reto como parte natural de su extensa carrera, en la que sigue aprendiendo y adaptándose a nuevos contextos futbolísticos.
Uno de los momentos más emotivos fue su reencuentro con Thomas Müller, excompañero en el FC Bayern Munich. James recordó la química que compartieron en Alemania, donde ambos contribuyeron a múltiples éxitos. Para él, Müller sigue siendo una figura icónica del fútbol mundial.
Sobre su continuidad más allá del Mundial, el colombiano prefirió no adelantarse. Su filosofía es clara: vivir el presente, entrenar fuerte y rendir al máximo ahora. El futuro, insiste, se definirá más adelante.
Con su talento intacto y una mentalidad enfocada, James Rodríguez parece listo para asumir un papel determinante en Minnesota. La pregunta ya no es si puede ser titular, sino cuándo terminará por convertirse en el eje futbolístico del equipo.














