
MINNEAPOLIS, MN
Con tan solo 18 años y uno de los historiales más cortos que ha llegado a la NBA en los últimos años, el pívot francés Joan Beringer aterriza en Minnesota como una apuesta para las próximas temporadas. Su gran tamaño y la versatilidad ofensiva que atesora lo han convertido en un proyecto con mucho potencial para los Timberwolves, por lo que creyeron que merecía la pena apostar por él en el puesto 17 del Draft de 2025.
Un gigante con físico y velocidad
Joan Behringer es un jugador de 2,11 metros y posee una envergadura de 2,24 metros. Su tamaño le permite dominar la pintura con facilidad, pero lo que vieron en él los cazatalentos es un físico atlético y mucha movilidad para eso. A pesar de su altura, es un jugador muy ágil en movimientos laterales y transiciones rápidas.
En la Liga Adriática, donde jugó la pasada campaña, promedió 5,1 puntos, 4,7 rebotes y 1,4 tapones por partido en apenas 18 minutos, con porcentajes de tiro cerca del 60%. Así, su impacto por 36 minutos, una de las estadísticas preferidas de la NBA para medir el rendimiento de los jugadores de cara a las apuestas, sube a los 9,5 puntos, 9,3 rebotes y 2,7 tapones. Estas cifras revelan un jugador que, aunque aún está un poco por hacer, tiene un rendimiento bastante destacado cuando está en la pista.
Un proyecto defensivo para crecer
Los analistas coinciden: Beringer es un jugador con un techo defensivo muy elevado. En el scouting report de la NBA destacan su versatilidad defensiva y su capacidad para cubrir distintos roles en esquemas modernos, gracias a sus largos brazos y rapidez lateral.
También lideró la liga en tapones entre jugadores de su equipo europeo pese a los escasos minutos que disputaba, y fue clave en la defensa interior y en la protección del aro. Sus manos y timing lo hacen un excelente reboteador y un corrector constante en la pintura. Así, sería un excelente jugador para las cuotas NBA en rebotes.
Los fans del equipo en Reddit empezaron a compararlo con su compatriota Rudy Gobert, llegando a afirmar que podría ser un jugador más dominante en los aros que el veterano pívot. Sin embargo, y pese a lo que se ha destacado de su físico, tendrá que seguir fortaleciéndose de cara a competir con los pívots robustos que hay en la NBA.
¿Cómo encaja en Minnesota?
La llegada de Beringer se inserta en una estrategia a largo plazo: los Wolves quieren buscar más talento joven para dar el salto definitivo en las dos próximas temporadas. La dupla que puede formar con Anthony Edwards sería una gran amenaza en las situaciones de pick-and-roll. Beringer, además, ofrece un radio de captura amplio, lo que lo hace ideal para finalizar alley-oops.
Eso sí, el impacto que se espera no es ni mucho menos inmediato.
Se espera que se centre en su desarrollo, rotando entre la G-League y tutores defensivos como Gobert. La idea es que absorba experiencia y fortalezca su juego ofensivo y físico.
También necesitará ampliar su repertorio ofensivo, ya que aún no domina el juego de media distancia, lo que podría desbloquear aún más rendimiento. Por ahora, todo apunta a que tendrá un rol limitado, pero con margen para crecer de manera exponencial.
Some thoughts from Wolves rookie big Joan Beringer today. He signed his contract after FIBA clearance was granted. Look forward to seeing him play in Vegas. He’s enjoying running with Rob Dillingham: #WolvesBack #Twolves pic.twitter.com/5PuVqGMDYE
— Darren Wolfson (@DWolfsonKSTP) July 8, 2025


















