
SAINT PAUL, MN. By Mike Moen
Legisladores, jefes de policía y defensores del consumidor afirmaron que las recientes medidas políticas son insuficientes, lo que llevó a una propuesta de prohibición estatal de los cajeros automáticos de criptomonedas. Se esperaba otra audiencia legislativa esta semana sobre un proyecto de ley para… prohibir los quioscos electrónicos Manejo de transacciones con moneda virtual.
Los cajeros automáticos con licencia han proliferado en gasolineras y otros comercios, con unos 350 en Minnesota. En 2024, el estado adoptó normas más estrictas.
Thomas Elness, gerente de defensa de AARP Minnesota, dijo que los impostores todavía están encontrando formas de evadir esas leyes y están presionando a las personas para que depositen una gran cantidad de dinero cuando escuchan órdenes verbales amenazantes.
“‘Tu nieto tuvo un accidente de coche y necesita dinero’. O, ‘La ciudad dijo que te cortaremos el agua si no entregas el dinero en la próxima hora a esta máquina'”, citó Elness como ejemplos. “La gente está metiendo billetes de 100 dólares en estos quioscos y van a parar a manos de estafadores, para que nunca más los vean”.
AARP informó que un abuelo de St. Paul perdió casi $9,000 en una estafa reciente. Elness enfatizó que no están en contra de las criptomonedas, pero que el grupo busca medidas de seguridad sensatas y respalda el último plan. El proyecto de ley cuenta con apoyo bipartidista, pero algunos legisladores desean conocer más sobre las iniciativas de prevención de los socios de la industria. Un funcionario de un importante operador de quioscos testificó en contra del proyecto de ley, afirmando que una prohibición no hará desaparecer las estafas.
Brandon Silgjord, jefe de policía de Sartell, declaró que después de que su ciudad, en el centro de Minnesota, recibiera un quiosco de criptomonedas, este se convirtió en un vehículo para que los estafadores engatusaran a residentes desprevenidos para que entregaran su dinero. Las dificultades económicas de la víctima son lo más preocupante, y Silgjord añadió que la policía tiene que recurrir a personal para resolver un crimen prácticamente irresoluble.
“Queremos intentarlo, pero normalmente todo resulta en vano porque no podemos recuperar los fondos de ninguna manera ni siquiera identificar a un sospechoso razonable al que podamos rastrear”, explicó Silgjord.
Señaló que incluso cuando logran rastrear los fondos, estos se transfieren varias veces a una billetera digital extranjera. Según datos del FBI, se utilizaron quioscos de criptomonedas en estafas que resultaron en más de 333 millones de dólares en pérdidas reportadas el año pasado.















