
MINNEAPOLIS, MN.-
La Fiscalía del condado de Harris (Texas) tiene previsto presentar ante un gran jurado a varios testigos del tiroteo en el que un agente del Servicio de Control de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) mató al inmigrante Lorenzo Salgado Araujo, para determinar si existen méritos para una acusación.
Rafael Lemaitre, director de Comunicaciones de la Fiscalía, confirmó este jueves en un mensaje de X, que el fiscal del condado de Harris, Sean Teare, busca presentar pronto a los testigos frente al jurado.

Asímismo, Teare envió una carta a las autoridades migratorias solicitando que no se deporte a ninguno de los tres testigos del tiroteo ocurrido el pasado 7 de julio en un área de Houston eminentemente hispana.
Salgado, de 54 años, iba rumbo a su empleo en su camioneta en la que viajaban otros tres trabajadores de la construcción: su hermano Víctor Salgado, José Trinidad Rojas Pliego y Daniel Tirado Pantoja, cuando fue baleado.
Los tres testigos fueron detenidos por ICE para ser deportados. Tanto la familia como defensores de los derechos humanos, entre los que se encuentran varios congresistas estadounidenses, han pedido que se investigue el caso como uno de posible fuerza excesiva por parte del agente de ICE.
Aunque las autoridades migratorias se han negado a liberar a los testigos, los tribunales federales han ordenado que se deje en libertad a al menos dos de los tres testigos.
Rojas Pliego fue el primero de los testigos del tiroteo que recuperó su libertad a finales del mes pasado. Tirado Pantoja fue liberado este miércoles y Víctor Salgado aún se encuentra detenido por ICE.
Los defensores de los derechos de los inmigrantes han advertido sobre el valioso testimonio de los tres hombres acerca del tiroteo.
La versión oficial del Gobierno y el relato de los tres hombres que viajaban con Salgado siguen enfrentados.
Según el Departamento de Seguridad Nacional (DHS, en inglés), Salgado embistió un vehículo de ICE, desobedeció varias órdenes y “utilizó su vehículo como arma para intentar arrollar” a un agente, quien disparó en “defensa propia”, algo que niegan los testigos.
Además, los trabajadores han asegurado que los agentes sacaron a los hombres por la fuerza del vehículo y que Salgado, pese a estar gravemente herido, fue esposado y colocado en el suelo.
DHS sostiene que los agentes involucrados no portaban cámaras corporales. Las autoridades aún no han publicado imágenes del tiroteo.

















