
APPLETON, MN.
La antigua Prairie Correctional Facility, una prisión privada ubicada en la ciudad de Appleton y que permaneció cerrada durante más de 15 años, volverá a operar este año como un centro de detención para inmigrantes bajo la administración del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE).
La empresa CoreCivic, propietaria del complejo, confirmó que alcanzó un acuerdo con el gobierno federal para reactivar las instalaciones, que tienen capacidad para albergar aproximadamente 1,600 personas. Se prevé que el centro comience a operar en los próximos meses y se convierta en una de las principales instalaciones de detención migratoria del Medio Oeste.
La prisión abrió sus puertas originalmente a finales de la década de 1990, pero dejó de funcionar en 2010 debido a la disminución en la demanda de espacios penitenciarios. Desde entonces, permaneció prácticamente vacía, aunque durante años surgieron diversas propuestas para devolverla a operación.
Con su reapertura, Minnesota contará por primera vez con un centro de detención migratoria de gran capacidad dentro del estado. Hasta ahora, muchas personas detenidas por procesos migratorios eran trasladadas a cárceles locales o enviadas a instalaciones ubicadas en otros estados mientras esperaban el desarrollo de sus casos ante las cortes de inmigración.
La decisión se produce en un contexto de incremento en las operaciones federales de control migratorio y de una mayor demanda de espacios para alojar a personas bajo custodia del gobierno federal.
El anuncio ha generado opiniones divididas entre autoridades, residentes y organizaciones comunitarias. Algunos consideran que la reapertura representará un impulso económico para Appleton y las comunidades cercanas mediante la creación de cientos de empleos directos e indirectos, además de nuevas oportunidades para proveedores y negocios locales.
Por otro lado, organizaciones defensoras de los derechos de los inmigrantes han manifestado su preocupación por el aumento de la capacidad de detención migratoria en Minnesota y por el uso de una prisión privada para albergar a personas que enfrentan procesos migratorios, señalando que muchas de ellas no han sido condenadas por delitos penales.
Durante los próximos meses se realizarán trabajos finales de adecuación, contratación de personal y certificaciones necesarias para poner en funcionamiento la instalación. Una vez concluido ese proceso, el centro comenzará a recibir a personas bajo custodia de ICE, marcando un cambio significativo en la infraestructura migratoria del estado.
La reapertura de la prisión de Appleton promete convertirse en uno de los temas más debatidos en Minnesota durante los próximos meses, al combinar aspectos relacionados con inmigración, desarrollo económico, seguridad pública y derechos civiles.
















