
MINNEAPOLIS, MN
Las carreteras estadounidenses ya conllevan peligros inherentes: conductores cansados, conductores ebrios, mal tiempo.
Pero existe otro riesgo del que rara vez hablamos: la enorme cantidad de personas que conducen sabiendo que su vista es deficiente. Con las noches más oscuras del invierno y los desplazamientos más largos, la visión se vuelve aún más crucial para la seguridad vial.
Lenspricer.com , un sitio web de comparación de precios de lentes de contacto, realizó una encuesta a 3017 conductores para descubrir cuántos evitan conscientemente los exámenes de la vista o el uso de lentes correctivos. El resultado: una imagen clara de la población con riesgo oculto de visión borrosa en Estados Unidos: conductores que conducen sin corrección visual y que podrían estar contribuyendo a accidentes evitables en todo el país.
El estudio reveló que casi la mitad (49%) de los conductores admite necesitar gafas o lentes de contacto, pero no ha acudido a un optometrista para una revisión reciente. Esto equivale a más de 75 millones de conductores en las carreteras estadounidenses.
Los cinco estados con mayor índice de pecados visuales son:
Arkansas (64%) 939,546 conductores- Missouri (60%) 1.667.393 conductores
- Rhode Island (60%) 292.714 conductores
- California (59%) 10.527.362 conductores
- Nevada (59%) 853,343 conductores
En comparación con el resto del país, el Estado de la Estrella del Norte se destaca: el 46% de los conductores que necesitan anteojos admiten que no se han hecho un control de la vista recientemente, lo que significa que 1.214.964 habitantes de Minnesota conducen a pesar de saber que su visión no es lo suficientemente buena.
¿Por qué la gente evita los exámenes oculares?
Para muchos, no es negación: son dólares.
- El 36% dice que el costo es la mayor barrera.
- El 14% atribuye este hecho a los inconvenientes o simplemente a estar demasiado ocupado.
- El 12% insiste en que su visión es “suficientemente buena” (sea o no real).
- El 8% evita las pruebas porque teme que los resultados puedan limitar su conducción.
- El 8% simplemente… lo olvida.
- Y el 22% afirma que no evita en absoluto los exámenes de la vista.
¿Unas normas de visión más estrictas harían las carreteras más seguras? Un rotundo 82% responde que sí. Incluso muchos de los infractores coinciden.
¿Qué pasa si las personas pierden sus gafas justo antes de conducir?
- El 20% conduciría de todos modos.
- El 12% cancelaría o retrasaría el viaje.
- El 12% se limitaría a distancias cortas.
- El 38% le pediría a otra persona que conduzca.
- El 18% no utiliza lentes correctivos en primer lugar.
Accidentes cercanos relacionados con la visión: no todo el mundo está dispuesto a admitir que hay un problema, pero el 24 % ha tenido más de un incidente cercano que cree que estuvo relacionado con la visión.
¿Qué pasa si la visión empeora?
Las respuestas revelan una mezcla de realismo, bravuconería e ilusiones:
- El 6% seguiría conduciendo pase lo que pase.
- El 14% “probablemente” seguiría conduciendo.
- El 42% reduciría su tiempo al volante.
- El 34% dice que dejaría de hacerlo por completo.
- El 4% no está seguro.
¿La gente retrasa la compra de gafas nuevas por negación? Sorprendentemente, el 29 % admite abiertamente que ha evitado renovar las gafas porque no quería afrontar el deterioro de su vista.
“ Tendemos a pensar en la vista como un problema de salud personal, pero los datos demuestran que también es un problema de seguridad compartido”, afirma Rasmus Adeltoft de Lenspricer.com. “ Millones de personas conducen con una visión que saben que no es lo suficientemente buena, no por imprudencia, sino por presiones económicas, agendas apretadas o simplemente por evasión. Una visión nítida es uno de los logros de seguridad más fáciles de alcanzar en la carretera, y uno de los más ignorados”.













