
Saint Paul, Minnesota
El caso de Alberto Castañeda Mondragón, un ciudadano mexicano gravemente herido durante una detención migratoria el pasado 8 de enero en Saint Paul, continúa generando cuestionamientos sobre el uso de la fuerza por parte de agentes federales y ha derivado en acciones legales, médicas y diplomáticas.
Castañeda Mondragón fue detenido por agentes de inmigración durante un operativo en la ciudad y, poco después, trasladado de emergencia a un hospital debido a la gravedad de sus lesiones. Médicos confirmaron que presentaba múltiples fracturas de cráneo y hemorragias cerebrales, por lo que fue sometido a intervención quirúrgica de urgencia y permaneció varios días en estado crítico.
Las circunstancias en las que ocurrieron las lesiones siguen siendo motivo de disputa. Mientras autoridades migratorias sostuvieron inicialmente que las heridas fueron autoinfligidas, personal médico y representantes legales han señalado que dicha versión no concuerda con la naturaleza de los traumatismos. El propio Castañeda Mondragón ha afirmado que fue víctima de uso excesivo de la fuerza durante su arresto.
Tras su hospitalización en el Hennepin County Medical Center, un juez federal ordenó que no permaneciera bajo custodia migratoria mientras continuaba su recuperación médica.
Como parte de su proceso de recuperación, Alberto Castañeda Mondragón inició una campaña de recaudación de fondos en GoFundMe para cubrir gastos médicos y necesidades básicas mientras no puede trabajar.
En el mensaje publicado en la plataforma, Castañeda Mondragón comparte el impacto físico y emocional que las lesiones han tenido en su vida:
“He perdido muchos recuerdos, recuerdos preciosos que mi hija, mis padres, mi hermano, mis hermanas y mis amigos han tenido que recordarme, y también recuerdos dolorosos como la lesión misma. No sé por qué ICE me hizo esto”.
En el mismo testimonio, explica que ingresó a Estados Unidos de manera legal con una visa de trabajo, que siempre estuvo empleado y que nunca tuvo problemas con la ley. Añade que su prioridad no es una confrontación legal, sino recuperarse y volver a sostener a su familia:
“Prefiero no pelear. Solo quiero recuperarme, pagar mis cuentas y volver a trabajar”.
En las actualizaciones más recientes del caso, el Consulado de México en Saint Paul confirmó que ha dado seguimiento continuo a la situación de Castañeda Mondragón desde que se tuvo conocimiento de los hechos.
La representación consular informó que mantiene comunicación directa con el afectado, su familia y sus abogados, y que solicitó explicaciones formales, así como una investigación exhaustiva y detallada a las autoridades correspondientes sobre lo ocurrido durante la detención.
El Consulado reiteró que continuará brindando atención consular y acompañamiento médico, y que empleará todos los recursos jurídicos disponibles para la defensa de los derechos del connacional.
El caso permanece en desarrollo, mientras se espera mayor claridad por parte de las autoridades federales y continúa la recuperación de Alberto Castañeda Mondragón, apoyado por su familia y por la comunidad que ha respondido a su llamado de ayuda.

















