
MINNEAPOLIS, MN
El sábado por la noche, en el Estadio Allegiant de Las Vegas, se hizo historia en el boxeo. Terence “Bud” Crawford, considerado ya uno de los boxeadores más completos del deporte, derrotó a la superestrella mexicana Canelo Álvarez por decisión unánime y se alzó con el campeonato mundial indiscutible de peso supermediano.
Las tarjetas de puntuación marcaron 116-112, 115-113 y 115-113 a favor de Crawford, quien ofreció una actuación magistral contra un hombre considerado por muchos la cara del boxeo moderno. Para Crawford, la victoria fue más que un simple cinturón. Aseguró su lugar en la historia como el primer boxeador masculino de la era de los cuatro cinturones en convertirse en campeón indiscutible en tres divisiones de peso distintas.
El plan de Crawford marcó la diferencia. Con un juego de pies preciso, contragolpes contundentes y una defensa elusiva, neutralizó gran parte del poder característico de Canelo. A lo largo de 12 asaltos, Crawford superó a Álvarez en golpes totales y demostró la disciplina y la sincronización que lo han convertido en un gran libra por libra.
Álvarez, quien entró al ring como campeón defensor de la AMB, el CMB, la FIB, la OMB y The Ring en la categoría de 168 libras, no pudo imponer su dominio habitual. Conocido por su habilidad para cortar el ring y derribar a sus oponentes con golpes al cuerpo, Canelo a menudo se encontraba lanzando golpes al aire o atrapando contraataques.
Tras la pelea, Álvarez se mostró contundente ante la derrota. “Lo intenté lo mejor que pude, pero no logré entender su estilo. Lo tiene todo”, admitió, reconociendo la superioridad de Crawford y prometiendo continuar su carrera. Esta derrota es solo la tercera en el histórico historial de Álvarez, tras las derrotas ante Floyd Mayweather en 2013 y Dmitry Bivol en 2022.
Para los aficionados al boxeo, el resultado es a la vez una sorpresa y una celebración. Pocos creían que Crawford, subiendo de categoría, pudiera destronar a un campeón tan consolidado y experimentado como Canelo. Sin embargo, su victoria subraya lo excepcional de su talento y deja abiertas las intrigantes preguntas sobre el futuro de ambos boxeadores.
Crawford ahora ostenta todos los títulos principales de peso supermediano y ha consolidado aún más su lugar en la conversación sobre los grandes de todos los tiempos. Queda por ver si decide defender su nueva corona o retirarse en la cima de su legado. Mientras tanto, Canelo Álvarez, incluso en la derrota, sigue siendo una de las mayores atracciones del boxeo, y ya ha dejado claro que su trayectoria dentro del ring está lejos de terminar.
















